En un tenso debate de dos horas, los candidatos a la presidencia de Ecuador, Daniel Noboa y Luisa González, se enfrentaron en un intercambio cargado de acusaciones personales y cuestionamientos mutuos, eclipsando en gran medida la presentación de sus propuestas electorales.
Durante el evento, temas cruciales como educación, salud, seguridad social, criminalidad, economía, empleo y gobernabilidad fueron abordados. Sin embargo, las intervenciones de ambos candidatos se centraron más en descalificaciones que en soluciones concretas para el país.
Uno de los momentos más tensos ocurrió cuando González retó a Noboa a someterse a un test antidrogas durante la discusión sobre educación. En materia de seguridad, ambos se acusaron de incompetencia y corrupción, desviando la atención de las preguntas formuladas por el comité organizador.
Además, surgió la controversia sobre si Noboa había solicitado licencia para postularse, lo que ha generado críticas y cuestionamientos sobre su cumplimiento de la ley electoral.
Este debate deja a los ecuatorianos con incertidumbre sobre quién podrá solucionar los problemas del país, ya que las propuestas concretas quedaron opacadas por la confrontación personal entre los candidatos.