El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Salud Pública (MSP), entregó oficialmente la modernización integral de la unidad de diálisis pediátrica del Hospital Pediátrico Baca Ortiz. Esta obra estratégica fortalece la atención especializada para niños y adolescentes que enfrentan enfermedades renales crónicas en el país.
Expansión y tecnología de vanguardia
La intervención contó con una inversión superior a los USD 286 mil. Gracias a estos fondos, el área de atención pasó de 204 a más de 510 metros cuadrados. Además, el hospital incrementó su capacidad instalada al incorporar 12 máquinas de hemodiálisis de última tecnología.
Esta infraestructura permite ofrecer terapias avanzadas para pacientes de alta complejidad, tales como:
- Hemodiafiltración en línea.
- Terapia SLEED (Diálisis extendida de baja eficiencia).
- Hemoperfusión.
“Un nuevo estándar en salud renal pediátrica” 💙
— Ministerio de Salud Pública 🇪🇨 (@Salud_Ec) May 21, 2026
El Hospital Pediátrico Baca Ortiz modernizó integralmente su Unidad de Hemodiálisis y Diálisis. Hoy se consolida como el establecimiento más moderno, seguro y especializado del país en terapia de reemplazo renal pediátrico. pic.twitter.com/PFLWw75FFG
Voces oficiales y compromiso institucional
Durante el evento de inauguración, el ministro de Salud, Jaime Bernabé Erazo, señaló que esta renovación constituye un avance fundamental para la medicina infantil en el país. El secretario de Estado destacó que invertir en salud significa mejorar de manera tangible la calidad de vida de los pacientes. Por su parte, la gerente del hospital, Francés Fuenmayor, afirmó que la nueva tecnología fortalece la esperanza y la seguridad de los menores que reciben tratamiento renal constante.
Garantías de servicio y especialización
El MSP informó que tanto el abastecimiento de insumos como el fortalecimiento continuo de la unidad están plenamente garantizados. En este sentido, el Gobierno busca consolidar al Hospital Baca Ortiz como el referente nacional en terapia de reemplazo renal pediátrica.
Gracias a estas mejoras, la unidad alcanza una capacidad operativa de hasta 9.000 sesiones anuales, manteniendo estándares de calidad que aseguran una tasa de 92% de sobrevida a cinco años para los menores tratados. Este avance reafirma el compromiso gubernamental con la optimización de los servicios de salud pública y el bienestar de la niñez ecuatoriana.