El mapa criminal del continente ha sufrido un cambio drástico. Este viernes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó a través de sus redes sociales la eliminación de Héctor “Niño” Guerrero, quien era identificado por el gobierno estadounidense como el máximo líder de la organización criminal transnacional Tren de Aragua.
Un ataque de alta precisión
Según los reportes, la operación fue ejecutada por el Comando Sur de Estados Unidos en territorio venezolano. El mandatario calificó la acción como un operativo coordinado que permitió impactar el corazón de esta estructura delictiva, la cual mantiene presencia desde Argentina hasta Canadá.
El presidente Trump, mediante un mensaje difundido en la plataforma Truth Social, enfatizó la naturaleza contundente de esta incursión militar:
“Bajo mi dirección, el Comando Sur de Estados Unidos llevó a cabo un ataque cinético rápido y letal para eliminar exitosamente a Niño Guerrero, el infame líder del Tren de Aragua, una de las Organizaciones Terroristas más sedientas de sangre en el Planeta Tierra.”
Detalles del operativo y contexto
La acción se habría desarrollado tras la localización de un complejo estratégico cercano al municipio de Zuata, en el estado de Aragua. Fuentes cercanas al operativo sugieren que la ejecución contó con una colaboración inédita con las autoridades locales, permitiendo que la administración estadounidense marcara un precedente en su política de combate a las organizaciones criminales transnacionales, a quienes Washington ha designado formalmente como organizaciones terroristas extranjeras.

Pese a la contundencia de las declaraciones de Trump, quien aseguró que el Tren de Aragua ya no cuenta con refugios seguros dentro de Venezuela, el régimen de dicho país aún no ha emitido una confirmación oficial sobre la baja.
Es importante señalar que, dentro de la estructura de poder de esta organización, las investigaciones también apuntan a Yohan José Romero, alias “Yohan Petrica”, como una figura clave que ha venido ejerciendo control sobre las minas de oro del Arco Minero del Orinoco, en el estado Bolívar. El futuro de la organización, tras la caída de su rostro más visible, se mantiene bajo un estricto análisis por parte de las agencias de inteligencia internacionales.