El telón ha bajado para una de las figuras más queridas y respetadas de nuestro país. Azucena Mora, la actriz cuyo talento y picardía conquistaron los hogares ecuatorianos bajo el inolvidable personaje de «Petita» Pacheco en la serie Tal para cual, falleció este 14 de julio a los 80 años. Su partida no solo marca el fin de una era en la televisión nacional, sino que deja un vacío profundo en el alma de un público que la vio crecer, reír y brillar durante más de cinco décadas.
Una vida entregada al arte
Nacida en Milagro como Livia Lidia Mendoza Mora, Azucena dedicó su existencia a la noble causa de las artes escénicas. Fue mucho más que un rostro en televisión; fue una pionera y fundadora del teatro El Juglar, espacio donde sembró las semillas de lo que hoy conocemos como el teatro guayaquileño. Su compromiso con la actuación no conocía límites, convirtiéndose en una maestra para varias generaciones de artistas que vieron en ella un ejemplo de dignidad, pasión y entrega absoluta.

Un adiós entre amigos
La noticia de su deceso fue confirmada por su inseparable compañera de set, Prisca Bustamante, quien con palabras cargadas de esperanza y nostalgia expresó: «Ahora está disfrutando su vida eterna». Este mensaje resuena en el sentir de miles de ecuatorianos que hoy, a través de redes sociales y tributos espontáneos, recuerdan las ocurrencias de Petita y la calidez humana de la mujer detrás del personaje.
Hoy, Ecuador entero se une en un abrazo de consuelo. Azucena Mora no se va del todo; se queda en cada risa grabada en la memoria colectiva, en cada escenario que pisó con firmeza y en el legado imborrable que deja en la cultura ecuatoriana. Descanse en paz, querida Azucena, gracias por habernos hecho creer en la magia de la actuación y por habernos enseñado que el arte es, en definitiva, la forma más honesta de vivir.