El pánico se apoderó de San Lorenzo, en la provincia de Esmeraldas, cuando una brutal balacera estalló en los exteriores de la Escuela Fiscal 10 de Agosto. Lo que debía ser una jornada de estudios se transformó en una escena de guerra que dejó a estudiantes aterrorizados y obligó a docentes a ordenar a los menores lanzarse al suelo para salvar sus vidas.
🚨 Alerta‼️ San Lorenzo-Esmeraldas. Las chicas son estudiantes de enfermería, resguardan y consuelan en el aula a niños y niñas estudiantes de un colegio. Se asegura que se han registrado tiroteos durante dos días!
— Sybel Martinez (@sybelmartinez) July 17, 2026
Todos están a buen recaudo, los niños y niñas ya fueron… pic.twitter.com/IIyEXNbbmb
El infierno en el aula
El estruendo de las armas de grueso calibre irrumpió en la tranquilidad del sector, obligando a los niños a buscar refugio en las aulas. Según reportes, estudiantes de enfermería fueron quienes, en un acto de valentía, tuvieron que consolar y resguardar a los más pequeños mientras el enfrentamiento entre bandas criminales se desarrollaba a pocos metros de donde intentaban aprender.
La activista social Sybel Martínez advirtió que la zozobra se ha extendido por dos días consecutivos de tiroteos incesantes en la zona. Ante la falta de garantías, los padres de familia acudieron desesperados al plantel para retirar a sus hijos, mientras que las autoridades se vieron forzadas a suspender las clases en todo el cantón.
San Lorenzo – Esmeraldas, lleva tres dias bajo ataque de las bandas criminales.
— Marcel Ramirez Rhor (@marcelramirezrh) July 17, 2026
Hace 3 dias intentaron asesinar al Alcalde.
Lo que esta sucediendo en la zona norte del Pais es desesperante. pic.twitter.com/tB9H2IxQcE
SALDO SANGRIENTO
La Policía Nacional confirmó que el enfrentamiento dejó un saldo fatal de dos personas fallecidas y tres heridas. Entre los lesionados se encuentra un peligroso individuo, catalogado como objetivo de alto valor, quien contaba con una boleta de captura vigente por el delito de asesinato. Este sujeto se encuentra ahora bajo custodia policial, recuperándose en una casa de salud bajo estrictas medidas de seguridad.
«El despliegue de unidades especializadas fue inmediato tras la alerta de emergencia; estamos trabajando para esclarecer quiénes están detrás de esta escalada de violencia», informaron voceros de la institución.
Aunque el plantel fue evacuado y los menores se encuentran a buen recaudo con sus familias, el terror persiste en las calles de Esmeraldas. Patrullajes preventivos han sido desplegados por toda la zona, pero la comunidad exige acciones contundentes para frenar la narcoviolencia que ha tomado como blanco incluso a los centros educativos.