Guayaquil despertó bajo una alerta de violencia. Durante la madrugada, ataques con artefactos explosivos ejecutados por sujetos armados en motocicletas estremecieron sectores del suroeste y centro de la ciudad, dejando daños materiales y una profunda sensación de miedo entre comerciantes y residentes.
El primer estallido se reportó en el sector cercano al hospital Bicentenario, en la intersección de las calles Pío Montúfar y Pedro Pablo Gómez. Según información preliminar, dos hombres a bordo de una motocicleta se detuvieron frente a un local comercial dedicado a la venta de electrodomésticos y cocinas industriales. En cuestión de segundos, colocaron un explosivo en la puerta metálica y huyeron. La detonación destrozó vidrios, afectó la fachada y provocó momentos de pánico en la zona, aunque no se registraron personas heridas.
Horas después, cerca de las 02:00, un segundo ataque elevó la preocupación. Esta vez ocurrió en el centro de Guayaquil, en las calles 12 y Huancavilca, donde los agresores arremetieron contra dos establecimientos comerciales, una distribuidora de vehículos y un taller mecánico, ambos pertenecientes al mismo propietario. El estruendo volvió a romper la tranquilidad nocturna y causó nuevos daños estructurales.
Las cámaras de videovigilancia captaron el momento exacto en el que los sospechosos llegan al lugar, colocan el artefacto explosivo y escapan rápidamente. Estas imágenes ya están siendo analizadas por las unidades especializadas para identificar a los responsables y reconstruir la ruta de huida.
Efectivos de la Policía Nacional desplegaron operativos en ambos puntos, acordonaron las zonas afectadas y levantaron indicios clave para la investigación. Las autoridades no descartan que los ataques estén vinculados a extorsiones, amenazas o disputas del crimen organizado, una modalidad que ha encendido las alarmas en distintos sectores de la ciudad.