La tarde del jueves 28 de agosto, bañistas y pescadores de San Vicente, en Manabí, quedaron horrorizados al descubrir un torso humano mutilado flotando en la orilla. El cuerpo estaba sin brazos, piernas ni cabeza, y presentaba además un impacto de bala en el pecho, lo que revela un brutal ajuste de cuentas.
Peritos de Medicina Legal llegaron hasta la playa para levantar los restos, mientras la Policía investiga quién estaría detrás de este macabro crimen que refleja la ola de terror que vive la provincia.
Manabí bajo fuego
En lo que va del 2025, Manabí suma 769 asesinatos, es decir, 258 más que el año pasado en el mismo periodo, consolidándose como una de las provincias más violentas del país.
La violencia no da tregua: apenas un día antes, el 27 de agosto, en el cantón Sucre una madre, su hija y dos adolescentes fueron ejecutados dentro de su vivienda. La escena dejó al menos 20 casquillos de fusil, y según fuentes policiales, las víctimas estarían vinculadas al expendio de drogas.
La brutalidad de estos hechos revela que Manabí se ha convertido en un epicentro del crimen organizado, donde la guerra entre bandas deja un reguero de sangre semana tras semana.