Pandora sigue siendo un imán para el público. “Avatar: Fire and Ash” ya superó los USD 1.000 millones en recaudación mundial, consolidándose como uno de los mayores éxitos de taquilla del año y confirmando que la saga creada por James Cameron mantiene intacto su poder en salas de cine.
En pocas semanas, la película logró cifras millonarias tanto en Estados Unidos como en mercados internacionales clave como China, Europa y Asia, convirtiéndose en la tercera entrega de la franquicia Avatar en alcanzar este récord. Un resultado que refuerza la apuesta de Cameron por continuar expandiendo la historia de Pandora en los próximos años.
Sin embargo, mientras la saga arrasa en taquilla, su relación con los premios Oscar sigue siendo desigual. A pesar de su éxito económico y su impacto técnico, Avatar no ha logrado conquistar las categorías más prestigiosas de la Academia. La primera película ganó tres premios Oscar (fotografía, efectos visuales y diseño de producción) y Avatar: El sentido del agua obtuvo el galardón a mejores efectos visuales, pero ambas quedaron fuera de los premios a mejor película, mejor director y todas las categorías de actuación.
Este detalle no ha pasado desapercibido. La ausencia de nominaciones actorales ha generado debate en la industria, especialmente por el enorme trabajo interpretativo que implica la tecnología de captura de movimiento, base fundamental de la saga. Aun así, el público parece tener un veredicto claro: más allá de estatuillas, Avatar sigue siendo un fenómeno global.