El mundo del espectáculo recibe una noticia devastadora este viernes 30 de enero. La actriz canadiense-estadounidense Catherine O’Hara, cuya energía y versatilidad definieron clásicos del cine y la televisión, ha fallecido a los 71 años, según informaron diversos medios de comunicación en Estados Unidos.
O’Hara no solo fue una cara familiar, sino una fuerza creativa que dejó huellas imborrables en la cultura pop:
- Icono de la nostalgia: Inmortalizó a la madre de Kevin McCallister en las dos primeras entregas de «Mi pobre angelito», donde su desesperado grito de «¡Kevin!» se convirtió en un hito del cine familiar.
- Musa de lo macabro y cómico: Brilló como la joven recién casada en «Beetlejuice» y dio voz a Sally en el clásico de culto «El extraño mundo de Jack».
- Reina de la televisión moderna: Tras décadas de éxito, conquistó a las nuevas audiencias con su papel de Moira Rose en «Schitt’s Creek», actuación que le valió un Globo de Oro y un Emmy.
Su carrera, que comenzó en el legendario programa de sketches Second City Television (SCTV), se mantuvo vigente hasta sus últimos días. Recientemente, fue aclamada por su trabajo en la serie de Apple TV+ «The Studio», junto a Seth Rogen, y su esperada participación en la segunda temporada de «The Last of Us».
Con una trayectoria que abarca desde el cine de Martin Scorsese hasta grandes producciones de animación como Elemental y Frankenweenie, Catherine O’Hara se retira del escenario dejando un vacío imposible de llenar en la industria del entretenimiento.