Estados Unidos analiza posibles acciones militares contra Irán, mientras mantiene abierta la vía diplomática

Washington evalúa escenarios de presión frente a la crisis en Irán, en medio de señales contradictorias entre el discurso público y los contactos privados.

Donald Trump, presidente de los EE.UU. Foto de X.

El Gobierno de Estados Unidos confirmó que evalúa posibles ataques aéreos contra Irán, como parte de un abanico de medidas ante la represión de protestas en ese país, aunque reiteró que la diplomacia sigue siendo la opción prioritaria.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, explicó este lunes que el presidente Donald Trump mantiene “todas las opciones sobre la mesa”, incluidas acciones militares, pero subrayó que el mandatario prefiere explorar soluciones políticas antes de escalar el conflicto.

Según Leavitt, en conversaciones privadas entre Irán y el enviado especial estadounidense, Steve Witkoff, el tono del régimen iraní ha sido distinto al que se expresa públicamente. “Los mensajes que recibimos en privado difieren del discurso oficial”, señaló, al justificar el interés de Washington en continuar el diálogo.

El domingo, Trump afirmó que el Ejército estadounidense estudia “opciones muy fuertes” tras considerar que el régimen iraní habría cruzado una “línea roja”, luego de la muerte de manifestantes durante las movilizaciones. El presidente también indicó que líderes iraníes habrían solicitado una reunión, aunque advirtió que podría ser necesario actuar antes de que esta se concrete.

Desde Teherán, el canciller Abás Araqchi respondió que Irán no busca una guerra, pero aseguró que el país está preparado para cualquier escenario. Al mismo tiempo, afirmó que el Gobierno iraní está dispuesto a negociar, siempre que las conversaciones sean “justas”. La Cancillería iraní confirmó que existe un canal de comunicación abierto con el enviado de Trump, pese a la ausencia de relaciones diplomáticas formales.

Las protestas en Irán comenzaron el 28 de diciembre y se han intensificado en distintas ciudades, convirtiéndose en uno de los mayores desafíos internos para el régimen en los últimos años. La organización Iran Human Rights, con sede en Noruega, reportó al menos 648 manifestantes fallecidos desde el inicio de las movilizaciones, una cifra que la Casa Blanca no desmintió.

Leavitt afirmó que Trump observa con preocupación la situación: “No quiere ver personas asesinadas en las calles de Teherán, y lamentablemente eso es lo que está ocurriendo”.

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