Una operación marítima de gran escala ejecutada por la Armada francesa asestó uno de los golpes más contundentes al narcotráfico internacional en el Pacífico Sur. Las autoridades confirmaron la incautación de 4,87 toneladas de cocaína que eran transportadas en un barco pesquero con destino final Australia, uno de los mercados más lucrativos para las mafias de la droga.
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La embarcación, que navegaba con bandera de Togo y había partido desde América Central, fue interceptada el 16 de enero en aguas del Pacífico Sur. A bordo viajaban 10 ciudadanos hondureños y un ecuatoriano, quienes quedaron bajo custodia tras el operativo, coordinado con un importante despliegue de recursos humanos y militares, según informó el Alto Comisionado de Francia en la Polinesia Francesa.

Fuentes cercanas a la investigación revelaron que la droga tenía como destino el mercado australiano, donde el cargamento habría alcanzado un valor multimillonario. No obstante, las autoridades francesas señalaron que no procesarán penalmente a los tripulantes, dejando abierta la posibilidad de que Honduras y Ecuador inicien acciones judiciales conforme a sus legislaciones internas.
Este decomiso vuelve a encender las alertas internacionales sobre la expansión del crimen organizado en rutas marítimas del Pacífico, una tendencia que ha sido advertida por la ONU, que señala un incremento sostenido del tráfico de cocaína y metanfetaminas hacia Australia y Nueva Zelanda, utilizando embarcaciones pesqueras y rutas cada vez más sofisticadas para evadir los controles.
La incautación refuerza la preocupación global por el uso del océano Pacífico como corredor estratégico del narcotráfico, en un escenario donde las mafias buscan diversificar rutas y aprovechar la inmensidad marítima para mover cargamentos a gran escala.