La tarde del 31 de enero de 2026, la embajadora Laura Dogu llegó a Caracas con el cargo de encargada de negocios de la Unidad de Asuntos de Venezuela, reactivando la presencia diplomática estadounidense que permanecía cerrada desde 2019. El recibimiento en el terminal aéreo estuvo marcado por una fuerte movilización de seguridad y la presencia de funcionarios del gabinete de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien ha impulsado un «proceso exploratorio» para normalizar los nexos con Washington. A través de sus redes sociales, Dogu emitió un mensaje contundente al aterrizar: “Mi equipo y yo estamos listos para trabajar”, confirmando así el fin de siete años de ruptura diplomática total entre ambas naciones.


El objetivo central de la misión liderada por Dogu se estructura en un plan de tres fases diseñado por el Departamento de Estado y el secretario Marco Rubio: estabilización inicial, recuperación económica y transición democrática. Entre sus prioridades inmediatas destaca el abordaje de la crisis de los presos políticos, cuya cifra se estima entre 700 y 750 personas, y la supervisión de la amnistía general prometida por la administración actual. Además, la diplomática, quien también funge como asesora del jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine, coordinará esfuerzos con el sector privado para atraer inversión extranjera y facilitar la reanudación de los vuelos comerciales directos entre Venezuela y Estados Unidos.
Este relanzamiento de las relaciones ocurre en un contexto geopolítico crítico, apenas un mes después de la operación militar estadounidense que resultó en la detención del exmandatario Nicolás Maduro. La experiencia de Laura Dogu en países como Nicaragua y Honduras, sumada a su fluidez en el idioma español, la perfila como una pieza estratégica para negociar la reforma del sistema de justicia y el cierre de centros de detención polémicos como El Helicoide. Se espera que en las próximas horas la enviada de la administración de Donald Trump sostenga su primera reunión formal con Delcy Rodríguez para trazar la hoja de ruta que permita la reapertura plena de las embajadas y la restitución del control petrolero bajo nuevos estándares de transparencia.