La impunidad no fue el cierre de la jornada tras el violento ataque en la avenida Rodrigo Chávez. La empresa municipal Segura EP confirmó que, gracias al monitoreo en tiempo real de las cámaras de seguridad de Guayaquil, se logró identificar y seguir la trayectoria de los responsables del asesinato de Trevor John Harding y su colaborador, Jonathan Merchán. Esta coordinación tecnológica fue la pieza clave para que los uniformados interceptaran a uno de los sospechosos apenas horas después del atentado.
Proceso judicial en marcha
El detenido, cuya identidad se mantiene bajo reserva mientras se realizan las diligencias pertinentes, fue puesto de inmediato a órdenes de la Fiscalía General del Estado. Las autoridades buscan determinar si el capturado es el gatillero que vestía prendas de construcción o el conductor de la motocicleta que facilitó la huida. Con esta aprehensión, se espera obtener información vital que permita dar con el paradero de los demás involucrados y esclarecer definitivamente el motivo detrás de esta ejecución, que apunta a un posible ajuste de cuentas por conflictos financieros previos de la víctima.


Trevor John Harding Borja no era un desconocido en el mundo de los negocios en Guayaquil. Durante años, Harding ocupó el cargo de secretario de la junta directiva de la Cámara de Industrias y Comercio Ecuatoriano Británica, una organización clave para el intercambio comercial con el Reino Unido. Además, figuraba como administrador de diversas compañías dedicadas desde el comercio de productos generales hasta la elaboración de alimentos para mascotas, aunque varias de estas firmas se encontraban ya en proceso de disolución.
El ataque y el rastro judicial
La mañana de este jueves, Harding y su contador, Jonathan Andrés Merchán Andino, fueron emboscados en la avenida Rodrigo Chávez. Un video de seguridad captó el momento en que un sujeto con chaleco de construcción descargó su arma contra el vehículo tipo SUV en el que se movilizaban. Mientras los sicarios huían en una motocicleta, las autoridades comenzaron a rastrear el historial de las víctimas.
Las investigaciones han revelado un panorama complejo: sobre Harding pesaban dos denuncias por presunta estafa interpuestas en 2025. Además, el Consejo de la Judicatura registra al menos nueve procesos civiles por incumplimientos de pago, varios de ellos vinculados a empresas de seguridad. El hecho de que el crimen ocurriera frente a una compañía de seguridad ligada a su familia refuerza las sospechas de que el móvil podría estar relacionado con estos conflictos financieros.