El estadio se convirtió en un epicentro de euforia y un lienzo digital cuando Bad Bunny tomó el escenario del Super Bowl LXI. El artista puertorriqueño, reconocido por su carisma y su habilidad para conectar con las masas, ofreció una actuación que trascendió el entretenimiento. Con un despliegue que incluyó más de 500 drones formando figuras en el aire y una plataforma flotante que ofrecía una experiencia inmersiva, Benito presentó un popurrí de sus éxitos, demostrando el «sabor latino» y un espectáculo digno del evento más importante de la NFL.
Pero más allá de la pirotecnia y el baile, Bad Bunny aprovechó el masivo escenario para enviar un poderoso mensaje: «Lo único más poderoso que el odio, es el amor». Esta frase resonó en millones de hogares, en un claro reflejo de su compromiso con causas sociales. El artista ha sido un vocal defensor de temas como la situación de los apagones en Puerto Rico y ha usado su plataforma para criticar políticas antinmigrantes, como las de Donald Trump.
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Sorpresas estelares: Ricky Martin y Lady Gaga
La noche se encendió aún más con la aparición de invitados de lujo. Ricky Martin se unió a Bad Bunny en un número que hizo vibrar al público con su energía inconfundible, mientras que Lady Gaga aportó su icónico poder vocal y teatralidad, creando momentos inolvidables que fusionaron géneros y generaciones. La química en el escenario fue palpable, elevando el show a una de las presentaciones más memorables en la historia del Super Bowl.




ALL THE LATIN AMERICAN COUNTRIES BEING MENTIONED BY BAD BUNNY IN THE HALFTIME SHOW. #SuperBowl pic.twitter.com/sYySsOmTE8
— Access Bad Bunny (@AccessBadBunny) February 9, 2026
Uno de los momentos que más conversación generó en redes fue la interacción de Bad Bunny con un pequeño que representaba a Liam Ramos, un niño de Minnesota. Durante el segmento, el artista simuló la entrega de un Grammy, un gesto cargado de simbolismo que buscaba homenajear la resiliencia y los sueños de la infancia latina en Estados Unidos. Aunque se trató de una puesta en escena planificada para el show, la emotividad del acto cumplió su objetivo: demostrar que el reconocimiento más grande es el cariño de su público.
Bad Bunny le dio su Grammy a little Liam Ramos de Minneapolis Minnesota 🥹❤️ #SuperBowl #benitobowl
— Bad Bunny DTmF 💎 (@suconejitomalo) February 9, 2026
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El fenómeno publicitario y una mirada al futuro del deporte
Como cada año, el medio tiempo también fue una vitrina publicitaria sin igual. Las marcas invirtieron cifras récord, y la innovación se hizo presente con la integración de compras en tiempo real a través de códigos QR en el vestuario de los bailarines, abriendo una nueva era de interacción comercial.
En el ámbito deportivo, el Super Bowl LXI también marcó un hito con la implementación total de un sistema de arbitraje asistido por Inteligencia Artificial. Esta tecnología, que utiliza rastreo de extremidades para decisiones milimétricas, agilizó el ritmo del partido, un cambio bienvenido por aficionados y analistas.