Lo que inició como una respuesta policial ante una denuncia ciudadana por un posible robo, se transformó en una escena de terror extremo. Durante la madrugada de este 14 de febrero de 2026, agentes de la Policía Nacional que patrullaban el recinto Villanueva, en la zona rural de Naranjal, localizaron dos sacos de yute que contenían ocho cabezas humanas.
Panfletos y «justicia» criminal
Un detalle clave del informe policial es el hallazgo de varios panfletos abandonados cerca de los sacos. En los documentos se leía la frase “Prohibido robar”, lo que sugiere que los grupos delictivos intentan justificar estos actos de barbarie bajo una fachada de «limpieza social» o castigo.
Hipótesis: Guerra de territorios
Aunque las víctimas —todos hombres— aún no han sido identificadas, la inteligencia policial maneja una tesis clara: se trata de una guerra entre grupos de delincuencia organizada (GDO). La disputa se centra en:
- El control territorial de las zonas rurales.
- El dominio de las rutas para la venta de droga en el sur de Guayas.
Procedimientos legales
Los restos fueron trasladados de inmediato a la morgue de Naranjal. Allí, especialistas forenses realizarán las pericias necesarias para determinar la identidad de los fallecidos. Mientras tanto, el patrullaje en el recinto Villanueva se ha intensificado, ya que los cuerpos correspondientes a estas cabezas aún no han sido localizados.