El Cabildo guayaquileño procedió con la clausura del Casino Club del Sol, ubicado en un reconocido hotel del norte de la urbe. Según la inspección oficial, el establecimiento no contaba con la Licencia Anual para el Funcionamiento de Establecimientos (LAFE) ni con los permisos municipales necesarios para realizar actividades comerciales de este tipo. La intervención ocurrió tras la viralización de videos en redes sociales que mostraban máquinas tragamonedas, barajas y diversas mesas de juegos de azar en pleno funcionamiento.
El descargo de la Fundación
Ante la medida, la Fundación Ecuatoriana de Fibrosis Quística rompió el silencio. La organización explicó que ellos constituyeron el Club del Sol como una estrategia de recaudación de fondos para sostener sus programas sociales. Según su comunicado, el centro de juegos es una herramienta para fortalecer el financiamiento de la atención médica y los tratamientos especializados de quienes padecen esta enfermedad genética en el país.
El conflicto legal y social
La organización sin fines de lucro sostiene que el marco normativo vigente les permite realizar este tipo de actividades, siempre que el destino de los recursos sea benéfico. No obstante, el Municipio enfatiza que, independientemente del objetivo social, cualquier local debe cumplir con los procesos administrativos y de registro para operar legalmente dentro de la ciudad.
Esta situación abre un debate sobre los límites de las actividades de azar en el país y el control de los fondos destinados a causas sociales. Por ahora, el casino permanece fuera de servicio mientras se resuelven las disputas por la falta de documentación.