Un duro golpe contra las redes de tráfico ilícito de migrantes se concretó este operativo simultáneo. Por disposición del Ejecutivo, la Policía Nacional del Ecuador, en un trabajo conjunto con la Fiscalía General del Estado y el respaldo del Servicio de Seguridad Diplomática (DSS) de los Estados Unidos, desmanteló una peligrosa estructura que operaba en cuatro provincias del país: Pichincha, Tungurahua, Carchi y Santa Elena.
Corrupción desde las instituciones
El operativo destaca por la implicación de figuras que debían velar por la seguridad y el control migratorio. Entre los cuatro detenidos, se confirmó la participación de un servidor policial activo y una exfuncionaria de control migratorio. Su rol dentro de la banda habría sido determinante para facilitar los traslados irregulares hacia territorio estadounidense a través de rutas clandestinas.
Las investigaciones señalan que esta organización criminal operaba bajo un esquema lucrativo y despiadado, cobrando a sus víctimas montos que oscilaban entre los USD 14.000 y USD 20.000.
Durante las intervenciones, se decomisaron los siguientes elementos probatorios:
- 4 terminales móviles (celulares) que contienen información clave.
- Documentación sensible vinculada directamente al delito de tráfico ilícito de personas.
Los aprehendidos ya han sido puestos a órdenes de la justicia ecuatoriana, donde enfrentarán cargos por su participación en este delito que vulnera los derechos humanos y la seguridad nacional. Las autoridades mantienen abierta la investigación para identificar a otros posibles implicados en esta red transnacional.