Bloque de Seguridad detona guaridas de «Los Lobos» en Guayaquil tras operativo en Pascuales

Las Fuerzas Armadas desarticularon y destruyeron dos centros de operación del grupo terrorista «Los Lobos» en Pascuales. Los sitios eran utilizados para planificar delitos de alto impacto en Guayaquil.

pascuales pascuales

Intervención estratégica del Bloque de Seguridad en Pascuales

En una contundente acción militar ejecutada este jueves 19 de marzo de 2026, las Fuerzas Armadas del Ecuador, integradas en el Bloque de Seguridad, asestaron un golpe estratégico a la estructura logística del grupo delictivo organizado (GDO) «Los Lobos». El operativo se concentró en la parroquia urbana de Pascuales, al norte de Guayaquil, identificada como una zona crítica para el acopio y planificación criminal.

Durante la incursión, los uniformados localizaron dos infraestructuras que funcionaban como centros de operación clandestinos. Según informes de la Armada del Ecuador, estos espacios no solo servían como refugio para los integrantes de la banda, sino que eran los puntos neurálgicos donde se coordinaban sicariatos, extorsiones y otros delitos destinados a desestabilizar la seguridad en el Puerto Principal.

Destrucción de infraestructuras criminales

Como parte de la nueva doctrina de seguridad para evitar que los grupos terroristas retomen sus bastiones, el personal militar procedió a la destrucción total de estas guaridas. Mediante detonaciones controladas y el uso de maquinaria, se eliminaron los espacios que servían de base para las actividades ilícitas del GDO.

«Estos sitios eran el cerebro operativo de la organización en este sector de la ciudad», detalló un vocero del operativo. La intervención permitió neutralizar la capacidad de respuesta de «Los Lobos» en el cordón norte de Guayaquil, una zona clave para el control de rutas y microtráfico.

Vigilancia permanente en zonas conflictivas

Esta operación se enmarca en la fase de intensificación del control territorial bajo el estado de excepción vigente. El Gobierno Nacional ha ratificado que no permitirá la existencia de santuarios criminales en zonas urbanas. Tras la destrucción de los inmuebles, patrullas del Ejército y la Policía Nacional mantienen un cerco de vigilancia en Pascuales y sectores aledaños para evitar represalias y garantizar la paz de los residentes de la zona.

In the news
Ver más noticias