La diligencia preparatoria de juicio por el magnicidio de Fernando Villavicencio, prevista para este 5 de junio, apenas pudo sostenerse durante 21 minutos en el Complejo Judicial Norte de Quito. El juez penal Geovanni Freire resolvió suspender y diferir la audiencia para el próximo 18 de junio, tras acoger un pedido de la defensa del exministro José Serrano. La razón técnica fue la falta de información en el expediente fiscal sobre asistencias penales solicitadas a Colombia y Estados Unidos, una pausa necesaria para proteger el debido proceso y evitar que el caso caiga en nulidades a futuro.
La voz de las hijas: entre amenazas y la búsqueda de verdad
El ambiente a las afueras del complejo judicial estuvo cargado de tensión. Amanda y Tamia Villavicencio, hijas del excandidato asesinado, hicieron presencia bajo un fuerte esquema de seguridad tras reportar amenazas de muerte en su contra. Según denunciaron, han recibido mensajes donde les advierten que sus «cabezas tienen precio en las cárceles» para obligarlas a desistir. Sin embargo, su postura se mantiene firme: mediante un comunicado oficial, señalaron directamente a Xavier Jordán y José Serrano como los presuntos autores intelectuales y materiales, responsabilizándolos por cualquier ataque contra ellas, sus abogados o el equipo de la Fiscalía.
El mapa del crimen: una estructura desde Miami hasta las cárceles
Las investigaciones han dado un giro dramático con la incorporación al expediente de un informe policial que detalla una estructura jerárquica para ejecutar el asesinato. Según la Policía, Xavier Jordán, radicado en Miami, habría fungido como la cabeza de la operación, encargándose del financiamiento y control. En un nivel de planificación, el informe sitúa a los exfuncionarios José Serrano y Ronny Aleaga.
El esquema continúa con enlaces directos hacia la banda «Los Lobos», a través de figuras como Daniel Salcedo y Carlos Angulo, quienes habrían coordinado la logística y la contratación de los sicarios colombianos. Además, se han destapado chats que sugieren una red dedicada a la compra de silencios y a la manipulación de versiones judiciales para encubrir a los responsables. Ante esto, la defensa de Xavier Jordán, representada por el abogado Juan Carlos Salazar, ha rechazado la narrativa policial, calificando el esquema como carente de fundamentos sólidos.