La clausura de juegos mecánicos en Samanes se reactivó tras un nuevo escándalo el sábado 25 de Julio, que pone en evidencia la negligencia en el norte de Guayaquil. Un peligroso incidente en el juego mecánico Tagadá desató una segunda intervención urgente de las autoridades municipales y de la Policía Nacional.
Operación clandestina tras la tragedia previa
El reciente colapso ocurrió cuando un ciudadano sufrió un desmayo y vómitos severos tras subir a la atracción, debiendo ser trasladado de emergencia a una casa de salud.
Lo alarmante de esta clausura de juegos mecánicos en Samanes es que el establecimiento operaba desafiando a la ley, ya que había sido cerrado el pasado 20 de julio.

Esa primera medida se dio tras la aparatosa caída de una mujer que sufrió múltiples fracturas en un juego cercano conocido como «gusanito». A pesar de aquello, los administradores rompieron los sellos oficiales para seguir funcionando en la clandestinidad.
Sanciones y acciones legales del Municipio
Ante esta flagrante burla a la seguridad ciudadana, la Dirección de Justicia y Vigilancia del Municipio de Guayaquil ejecutó una intervención definitiva para bloquear todas las atracciones.
Las autoridades confirmaron que los propietarios no poseen permisos vigentes. Por esta razón, el caso será remitido a la Procuraduría Síndica para su procesamiento judicial directo en la Fiscalía General del Estado.