El proceso judicial conocido como caso Pruebas COVID-19 entra en su etapa decisiva. El próximo 3 de agosto, un tribunal emitirá la sentencia de primera instancia en contra del expresidente de la República, Abdalá Bucaram, su hijo Jacobo Bucaram, el ciudadano israelí Sheinman Oren y el exagente de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) de Quito, Leandro Berrones.
Acusación por presunta delincuencia organizada
Los procesados enfrentan cargos por el presunto delito de delincuencia organizada. Según la sustentación de la Fiscalía General del Estado, la investigación se centra en la presunta participación de los acusados en actividades irregulares relacionadas con la compra, distribución y comercialización de 21.000 pruebas rápidas, mascarillas y otros insumos médicos durante la emergencia sanitaria declarada en el año 2020.
Durante el desarrollo del juicio oral, la entidad fiscal presentó los testimonios de más de 50 personas, además de un sustento documental con el que se buscó demostrar la existencia de una presunta estructura orientada a la planificación y ejecución de actividades ilícitas con insumos médicos destinados a la emergencia epidemiológica.
Concluida la fase de deliberación y presentación de pruebas por ambas partes, la autoridad judicial convocó a las partes procesales para dar a conocer el dictamen correspondiente en la fecha señalada.