El Gobierno Nacional ha dado un paso decisivo en la lucha contra la inseguridad al potenciar la capacidad táctica de las Fuerzas Armadas. En una jornada marcada por la modernización del sistema de defensa, el presidente Daniel Noboa realizó la entrega oficial de nuevas aeronaves al Ejército Ecuatoriano, diseñadas para fortalecer las misiones de combate, transporte, evacuación médica y apoyo logístico en todo el territorio nacional.
La nueva flota: Un activo estratégico en el combate
Estas aeronaves representan un salto cualitativo en la capacidad de reacción de los militares. Al ser unidades multipropósito, permitirán una respuesta más rápida ante amenazas graves, garantizando que el Estado pueda proyectar su fuerza en zonas críticas de manera inmediata. Según el Ejecutivo, esta inversión es fundamental para “proteger a las familias ecuatorianas”, siendo la seguridad la prioridad innegociable de la actual administración.
Durán: Despliegue motorizado de élite
En paralelo a la entrega del equipamiento aéreo, el Gobierno intensificó su presencia en tierra dentro del cantón Durán, una de las zonas con mayor incidencia delictiva del país. Como parte de las Operaciones Militares de Ámbito Interno, se incorporó un nuevo Equipo Motorizado Militar.
Esta unidad de élite operará en estrecha coordinación con la Policía Nacional, ejecutando:

- Patrullajes de alta frecuencia en puntos de riesgo.
- Intervenciones inmediatas ante alertas de seguridad.
- Control territorial para reducir los índices de violencia.
“La combinación de mayor capacidad aérea y presencia motorizada en tierra busca asfixiar la capacidad operativa de las estructuras criminales en sectores clave como Durán”, señalaron fuentes gubernamentales.
Estrategia integral de seguridad
Este despliegue responde a una planificación estratégica del Bloque de Seguridad, que busca cerrar el cerco a las bandas delictivas tanto desde el aire como en el terreno urbano. Mientras las nuevas aeronaves optimizan la vigilancia y el transporte de tropas a nivel nacional, los equipos motorizados en Durán aseguran que el control del orden público sea constante y disuasivo.
Con estas medidas, el Gobierno reafirma su compromiso de no dar tregua al crimen organizado, dotando a los uniformados de las herramientas necesarias para recuperar la paz social en las zonas que más requieren la intervención del Estado.