El Ejecutivo nacional ejecutó una nueva asignación de recursos logísticos. Estos recursos están destinados al combate de la delincuencia en el territorio ecuatoriano. Por esta razón, el presidente de la República, Daniel Noboa, junto al ministro del Interior, John Reimberg, lideraron el acto oficial de dotación de 223 nuevos vehículos para la Policía Nacional. Estos automotores se distribuirán de forma estratégica en las provincias con mayores índices de conflictividad.
La nueva flota de transporte institucional abarca una combinación de patrulleros, camionetas, motocicletas y automotores civiles. Todos estos elementos están destinados de manera exclusiva a tareas de inteligencia e investigación criminal. Además, con esta reciente incorporación, la actual administración estatal alcanza una cifra de 643 unidades terrestres entregadas a la institución del orden en el período comprendido entre los años 2025 y 2026.


Esta dotación se sustenta legalmente bajo los parámetros de la Ley de Fortalecimiento de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. Dicho marco normativo ha facilitado la captación de USD 30,6 millones en donaciones provenientes del sector empresarial privado. Por lo tanto, este rubro se complementa con una inversión pública directa de USD 115 millones en equipamiento técnico que el Gobierno ha inyectado desde finales del año 2023.
🚔 223 NUEVOS VEHÍCULOS FORTALECERÁN LAS CAPACIDADES OPERATIVAS DE LA POLICÍA NACIONAL
— Ministerio del Interior Ecuador 🇪🇨 (@MinInteriorEc) May 20, 2026
🇪🇨 El presidente Daniel Noboa Azin y el ministro del Interior, John Reimberg entregaron 223 vehículos destinados a fortalecer el despliegue territorial, la capacidad de reacción y la lucha… pic.twitter.com/8lywJ5TT68
Las autoridades nacionales enfatizaron que el constante reabastecimiento logístico estatal guarda una relación directa con el descenso progresivo de los indicadores de violencia criminal. De acuerdo con las últimas estadísticas oficiales de las carteras de Estado, las muertes violentas muestran una tendencia a la baja. En este sentido, se registra una reducción de más del 20% en el Distrito Metropolitano de Quito y una disminución superior al 30% en la ciudad de Guayaquil.