La jornada de este martes estuvo marcada por una fuerte crisis en la movilidad de Quito, luego de que la mayoría de operadoras de transporte Quito redujeran o suspendieran sus servicios, afectando a miles de usuarios.
Ante este escenario, el Municipio inició procesos sancionatorios contra 57 de las 64 operadoras privadas, tras verificar que no prestaron el servicio con normalidad. Las autoridades advirtieron que estas acciones podrían derivar en sanciones transporte y multas económicas significativas por incumplir la normativa que prohíbe la paralización de servicios públicos.
Como medida inmediata para mitigar el impacto en la ciudadanía, el alcalde Pabel Muñoz dispuso la suspensión temporal del Pico y Placa, permitiendo la libre circulación de vehículos particulares durante la jornada. Además, se ordenó que todo el sistema de transporte municipal —Metro, Ecovía y Trolebús— opere al máximo de su capacidad, en medio de la actual crisis transporte Ecuador.
Desde el Cabildo se cuestionó la decisión de los transportistas, calificándola como una medida de presión hacia la ciudadanía. El alcalde señaló que no se mantendrán diálogos bajo condiciones de amenaza, aunque confirmó que existen espacios previstos para tratar temas como la revisión de tarifas y la reorganización de rutas dentro del sistema de movilidad Quito.
Por su parte, los representantes del sector transporte sostienen que la reducción del servicio responde a problemas económicos, especialmente tras la eliminación de subsidios a los combustibles, lo que —aseguran— dificulta sostener la operación diaria de las operadoras Quito.
Mientras tanto, el Municipio no descarta asumir un mayor control del sistema de transporte Quito si la situación persiste, en medio de una crisis que volvió a poner en evidencia la fragilidad del servicio en la capital.