El sector de las calles Pedro Moncayo y General Gómez, a pocos metros del estadio George Capwell en el sur de Guayaquil, fue escenario de un violento crimen que encendió las alarmas este miércoles. Alrededor de las 17:00, el estruendo de los disparos interrumpió la cotidianidad de la zona, dejando un rastro de muerte sobre el pavimento.
Ejecución a sangre fría
Testigos presenciales narraron con horror cómo sujetos que se movilizaban a bordo de una motocicleta interceptaron a su objetivo. Sin darle oportunidad de escapar, los atacantes descargaron su arma a quemarropa, provocando que la víctima cayera sin vida en el lugar del atentado. La rapidez del ataque, una marca característica de los sicariatos que azotan a la ciudad, permitió a los ejecutores huir entre el tráfico sin ser interceptados.
Víctima con cuentas pendientes
Fuentes policiales confirmaron que el ahora occiso no era un ciudadano ajeno al radar de las autoridades. Tras las pericias preliminares, se determinó que la víctima registraba antecedentes penales por delitos graves:
- Tenencia y posesión ilícita de armas.
- Posesión de sustancias sujetas a fiscalización.
Esta información refuerza la hipótesis de las autoridades sobre un posible ajuste de cuentas entre bandas delictivas que operan en el puerto principal.
Agentes de la Dinased y Criminalística recolectaron más de una decena de indicios balísticos en la escena, mientras que las unidades de inteligencia analizan las cámaras de videovigilancia del sector para rastrear la ruta de escape de los criminales. La Policía Nacional mantiene un cerco de búsqueda en el sur de Guayaquil, una zona que, pese a ser un ícono deportivo, se ha convertido en un punto crítico de la inseguridad que vive el país.