Un juez dictó este viernes 20 de febrero la pena máxima de 40 años de cárcel contra Andreína Lamota Solís, responsable del asesinato y desmembramiento de su madre en una vivienda ubicada en Sauces 9, norte de Guayaquil.
El crimen, que conmocionó a la ciudad, salió a la luz el 16 de octubre, cuando se descubrió el macabro hallazgo dentro del inmueble. Según la investigación de la Fiscalía, la mujer actuó con alevosía y ensañamiento, circunstancias que llevaron al tribunal a imponer la máxima sanción contemplada en la ley.
De acuerdo con las pericias, Lamota confesó haber asfixiado a su madre. Posteriormente, adquirió herramientas para descuartizar el cuerpo e intentar deshacerse de los restos. Partes del cadáver fueron encontradas dentro de una lavadora y en un recipiente plástico, lo que evidenció la brutalidad del hecho.
Durante su declaración ante la Policía, la ahora sentenciada relató que el 5 de octubre solicitó un taxi mediante una aplicación móvil, haciéndose pasar por su madre, y dejó un par de zapatos de la víctima dentro del vehículo para despistar. Luego tomó otro taxi hacia el Hospital del Guasmo, llevando consigo el celular de su progenitora con el objetivo de generar una ubicación falsa en el rastreo del dispositivo.

El caso, conocido públicamente como el de la “descuartizadora de Sauces”, generó fuerte conmoción en Guayaquil por la violencia extrema ejercida contra la víctima y por los intentos de manipular la investigación.
Con la sentencia ejecutoriada, Andreína Lamota deberá cumplir cuatro décadas en prisión, en uno de los fallos más severos dictados recientemente en la provincia del Guayas.