La violencia en la provincia de Manabí alcanzó niveles críticos este fin de semana. Un grupo de sicarios en hospital de Bahía de Caráquez ingresó violentamente hasta el área de cirugía para terminar con la vida de un hombre. El suceso se registró pasadas las 19:00 de este domingo 10 de mayo en el cantón Sucre. La víctima había sido trasladada previamente a esa casa de salud tras sobrevivir a una balacera ocurrida en Pedernales.
Pánico en el área de cirugía
En primer lugar, el ataque generó terror absoluto entre los pacientes y el personal médico que se encontraba de turno. Los delincuentes burlaron la seguridad del centro médico y localizaron al hombre dentro del quirófano. De acuerdo con los testigos, los sujetos dispararon de manera directa contra el paciente antes de huir del sitio. Por esta razón, agentes de la Policía Nacional desplegaron un operativo inmediato para intentar localizar a los responsables del crimen.
Doble asesinato en San Vicente
Además, este no fue el único hecho violento reportado durante el domingo en la provincia. Horas antes, en el cantón San Vicente, dos hermanos fueron interceptados y asesinados justo después de salir de un centro de salud. Al igual que en el caso de Bahía, las víctimas habían sido trasladadas a esa zona tras sufrir un ataque armado previo en la comuna Moyuyal, en Canoa. Sin embargo, los sicarios esperaron a que abandonaran la casa asistencial para cumplir su objetivo.
Respuesta de las autoridades
Por otro lado, las unidades de Criminalística recolectaron indicios balísticos tanto en el hospital como en la vía pública de San Vicente. La Policía Nacional investiga si existe una relación directa entre ambos atentados ocurridos en menos de 24 horas. Asimismo, se revisan las cámaras de seguridad para identificar las rutas de escape de los vehículos utilizados por las bandas criminales.
La incursión de sicarios en hospital de Bahía de Caráquez evidencia la vulnerabilidad de las casas de salud ante el crimen organizado. La ciudadanía exige un refuerzo urgente de la seguridad en las zonas hospitalarias de Manabí para proteger a los civiles y profesionales de la salud.