¡Una verdadera lástima! Lo que debió ser una fiesta mundialista se manchó con actitudes de mala clase. A horas de lo que será el choque decisivo por los dieciseisavos de final, la Selección Ecuatoriana no pudo descansar como se debe debido al «regalito» que les dejaron unos cuantos hinchas mexicanos a las afueras de su hotel.
AFICIÓN MEXICANA 🇲🇽 VINO AL HOTEL DE ECUADOR 🇪🇨
— Zaritzi Sosa (@zaritzisosa) June 30, 2026
Los aficionados han venido con sus carros, trompetas, motos, todo haciendo ruido para la selección sudamericana, tratando de no dejarlos dormir. Jugadores se asoman desde sus habitaciones. pic.twitter.com/ltJ6i0DKfn
Una noche para el olvido
Parece que el miedo deportivo les ganó el pulso a algunos, porque no se les ocurrió mejor idea que montar un «banderazo» improvisado en plena madrugada. Entre gritos a todo pulmón y una lluvia de pirotecnia que retumbó en los exteriores del hotel, trataron por todos los medios de quitarle el sueño a nuestros muchachos de la ‘Tri’.
¿El objetivo? Claramente, sabotear el descanso del equipo. Pero, siendo honestos, recurrir al ruido barato en lugar de alentar a su propio equipo es una jugada que, más que intimidar, da una imagen bastante pobre del país organizador. La hospitalidad y la grandeza de una Copa del Mundo se demuestran con respeto, no con juegos sucios a mitad de la noche.
Lamentable!!
— Emergencias Ec (@EmergenciasEc) June 30, 2026
Aficionados mexicanos armaron el famoso "banderazo" frente al hotel donde se concentraba la selección de Ecuador, interrumpiendo su descanso durante toda la noche. pic.twitter.com/cwcmhAdxKq
La respuesta de la Tri: que hable el fútbol
A pesar de la molestia, el mensaje que sale de la interna de la Selección es de mucha calma y temple. Los jugadores tienen claro que no se van a dejar desconcentrar por provocaciones que no tienen nada que ver con el deporte. Como bien dicen, la verdadera respuesta no se da en las calles, sino donde un caballero del fútbol sabe hacerse respetar: en la cancha, con el balón en los pies y dejando todo por el escudo. ¡Hoy, que hable la pelota!