La carrera por la Mejor Película se ha convertido en una competencia de dos bandas. Por un lado, «Sinners» (Pecadores), dirigida por Ryan Coogler, lidera la edición con un impresionante total de 16 nominaciones, consolidándose como la propuesta más ambiciosa del año. Sin embargo, no la tiene fácil ante «One Battle After Another» (Una batalla tras otra) de Paul Thomas Anderson, que con 13 menciones y el respaldo de la crítica en los Globos de Oro, se perfila como la gran favorita para llevarse el premio mayor. Expertos coinciden en que la victoria en las categorías técnicas durante este mes será el termómetro definitivo para ambas cintas.

El «factor Chalamet» y la consolidación de Buckley
En las categorías de actuación, la tensión es palpable. Timothée Chalamet parece haber tomado la delantera en la carrera al Mejor Actor por su interpretación en «Marty Supreme», superando ligeramente en las apuestas a un Leonardo DiCaprio que brilla en el drama de Anderson. Por el lado femenino, Jessie Buckley es considerada casi «imbatible» por su papel en «Hamnet», aunque la noruega Renate Reinsve ha ganado terreno tras el éxito de «Sentimental Value» en el circuito europeo.
«A estas alturas, y salvo una sorpresa mayúscula en los premios de los gremios, que Chalamet o Buckley pierdan la estatuilla sería un verdadero shock para Hollywood», señalan analistas de la temporada, destacando que ambos actores han dominado casi todas las galas previas.
Fechas clave para el cinéfilo
El camino hacia el Dolby Theatre tiene paradas obligatorias antes de la gran noche. El 10 de febrero se llevará a cabo el tradicional almuerzo de nominados, un evento que suele relajar las tensiones antes de que el 26 de febrero se abran las votaciones finales de la Academia. Con la gala programada para el domingo 15 de marzo, el mundo del cine aguarda para ver si 2026 será el año de la consagración definitiva para los nuevos rostros de Hollywood o si los veteranos reclamarán su trono.