El gobierno de Irán afirmó haber ejecutado un ataque con misiles contra la oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu en Tel Aviv, además de objetivos vinculados a la Fuerza Aérea israelí y centros de seguridad en Haifa y Jerusalén Este.
El anuncio fue difundido por los Guardianes de la Revolución Islámica a través de la Agencia Fars, donde calificaron la operación como un golpe directo a estructuras clave del gobierno y la defensa israelí.

Israel activa defensas tras detectar nuevos lanzamientos
Desde Israel, las autoridades militares informaron que detectaron el lanzamiento de nuevos misiles y activaron sus sistemas de defensa aérea para interceptarlos.
Testigos citados por la Agence France-Presse reportaron explosiones en el cielo de Jerusalén, mientras equipos de emergencia evaluaban posibles impactos y daños.
El intercambio se produce en medio de una escalada de ataques cruzados que ha intensificado el enfrentamiento directo entre ambos países en distintos puntos estratégicos de la región.
Bombardeos en Líbano y operaciones sobre Teherán
En paralelo, las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron bombardeos nocturnos contra posiciones del grupo Hezbollah en Líbano, incluyendo centros de mando y sitios de lanzamiento.
Asimismo, indicaron que continúan las operaciones aéreas sobre Teherán, dirigidas contra infraestructura militar subterránea, con el objetivo de neutralizar amenazas y mantener presión estratégica en varios frentes simultáneamente.

Sin invasión terrestre inminente
El teniente coronel Nadav Shoshani señaló que, por el momento, no existe una invasión terrestre inminente en territorio libanés, lo que sugiere que la estrategia actual se concentra en operaciones aéreas y acciones de disuasión.
Una confrontación con impacto regional
El actual ciclo de ataques y advertencias marca una fase más amplia del conflicto, con implicaciones regionales cada vez más visibles y un riesgo creciente de expansión hacia nuevos escenarios.
La comunidad internacional observa con preocupación la evolución de una crisis que podría redefinir el equilibrio de poder en Medio Oriente.
