En un operativo de búsqueda y asistencia de alta complejidad, la Fuerza Armada de El Salvador (FAES) logró el rescate con vida de 16 pescadores ecuatorianos que permanecían a la deriva en altamar. La noticia, confirmada la noche del lunes 23 de marzo por las autoridades salvadoreñas, representa un desenlace esperanzador tras días de angustia y búsqueda incansable por parte de familiares en Manabí.
Los pescadores, cuya embarcación nodriza Negra Francisca Duarte 2 se incendió y naufragó el pasado 18 de marzo, habían sido reportados como desaparecidos a unas 385 millas náuticas (aprox. 713 kilómetros) de la costa ecuatoriana. Desde esa fecha, no existía información sobre su paradero, manteniendo a sus familias en Manta en una dolorosa expectativa.
Detalles del operativo de rescate y atención médica
La Marina de El Salvador confirmó la ubicación de los náufragos tras un exhaustivo operativo coordinado. De forma prioritaria, dos de los sobrevivientes, quienes presentaban lesiones en los pies y quemaduras en la espalda, fueron trasladados de inmediato hasta la Base Naval de La Unión para recibir atención médica urgente en un centro asistencial cercano.
El resto de los rescatados está siendo trasladado progresivamente hacia puerto salvadoreño en las próximas horas. Las autoridades de ese país han asegurado que verificarán el estado de salud de cada uno de ellos y definirán su estatus migratorio una vez que lleguen a puerto seguro, garantizando su bienestar y el proceso de repatriación. Hasta el momento, no se han divulgado las identidades de los sobrevivientes ni detalles precisos sobre la logística del rescate, pero la confirmación de su vida es el dato más crucial.
Antecedentes de la desaparición y angustia en Manta
La desaparición de los 16 tripulantes fue reportada oficialmente el 18 de marzo, día en que ocurrió el siniestro de la embarcación nodriza Negra Francisca Duarte 2 en aguas internacionales. Los pescadores habían zarpado desde el puerto de Manta el 2 de marzo con el objetivo de realizar una faena de pesca, y su retorno estaba previsto para el 20 de marzo.
Al no regresar en la fecha acordada y perderse todo contacto, la alarma se encendió entre los armadores pesqueros y las familias, quienes mantuvieron la fe de hallarlos con vida. La mañana de este martes, una vez conocida la noticia del rescate en El Salvador, decenas de familiares acudieron hasta la Capitanía del Puerto de Manta buscando desesperadamente confirmación oficial y detalles sobre el estado de salud de sus seres queridos. Ellos se mantienen a la espera de un pronunciamiento oficial por parte de la Armada del Ecuador para coordinar los siguientes pasos.
Coordinación internacional y próximo retorno
Este exitoso rescate subraya la importancia de la cooperación internacional en materia de búsqueda y salvamento marítimo (SAR). La rápida acción de la Fuerza Armada de El Salvador ha sido fundamental para salvar la vida de estos 16 ecuatorianos.
El Gobierno del Ecuador, a través de su Cancillería y la Armada, deberá coordinar con las autoridades salvadoreñas el proceso de identificación y la repatriación de los pescadores una vez que su estado de salud lo permita. Manta, una ciudad con profunda tradición pesquera, hoy respira aliviada y se prepara para recibir a sus héroes que sobrevivieron a una odisea en el vasto Océano Pacífico.