La plataforma de streaming Spotify y la marca de bebidas Liquid Death sorprendieron al mercado con un producto tan provocador como exclusivo: una urna funeraria con altavoz Bluetooth integrado, diseñada para que la música acompañe incluso “en el más allá”.
Bautizada como “urna de lista de reproducción eterna”, esta pieza de colección tiene un precio de USD 495 y contará con apenas 150 unidades disponibles en Estados Unidos, según informaron ambas compañías en un comunicado conjunto.
Una urna que reproduce tu playlist favorita
El dispositivo incorpora un altavoz discreto en la tapa, que puede conectarse a cualquier equipo compatible vía Bluetooth. La propuesta: permitir que familiares o usuarios reproduzcan su música favorita como parte de un ritual conmemorativo o, simplemente, como un objeto simbólico que fusiona cultura pop y memoria.
En palabras de las marcas:
“Es un artículo de colección para cualquiera que busque llevar su amor por la música al siguiente nivel”.
La urna forma parte de una estrategia que mezcla marketing emocional, humor oscuro y tecnología, sello distintivo de ambas compañías.
La playlist eterna: personalización con humor
Como complemento al lanzamiento, Spotify presentó un generador de listas de reproducción “eternas”, una herramienta interactiva que crea una selección musical basada en preguntas poco convencionales como:
- “¿Cuál es tu vibra eterna?”
- “¿Cuál es tu sonido de fantasma favorito?”
La dinámica refuerza el tono irreverente del proyecto y convierte el concepto de despedida en una experiencia digital personalizada.

Liquid Death: agua, reciclaje y marketing de muerte
Liquid Death, con sede en Los Ángeles, se ha posicionado en el mercado por su imagen inspirada en la estética de la muerte, aunque su portafolio incluye principalmente:
- Agua natural
- Agua con gas saborizada
- Té frío
- Bebidas energéticas
La compañía fue cofundada por Mike Cessario, exdirector creativo de Netflix, y apuesta por comercializar sus productos en latas recicladas, evitando el uso de botellas plásticas.
Su estrategia combina sostenibilidad ambiental con una identidad visual agresiva, cercana a la cultura del heavy metal y el humor negro.
