El pasado sábado 31 de enero, los militares andaban patrullando la Reserva de manglares Cayapas-Mataje, en el cantón San Lorenzo, cuando divisaron una construcción improvisada. Al ver a los uniformados, un grupo de sujetos puso pies en polvorosa, pero la agilidad de las fuerzas de seguridad permitió capturar a César V., Esequías V., Edilberto V., Martín G. y Edinson G., quienes resultaron ser extranjeros de origen colombiano. Tras revisar el lugar, encontraron los primeros 26 bultos, pero la verdadera sorpresa llegó cuando uno de ellos «soltó la lengua»: había mucha más mercancía bajo tierra. Con palas en mano y refuerzos, los soldados desenterraron otros 35 bultos, sumando un total de 61 paquetes repletos de droga.
Pero, ¿cuánto dinero representa este golpe? Según el Ministerio de Defensa, el cargamento de 1,2 toneladas de cocaína está valorado en nada menos que 25 millones de dólares en el exterior, una cifra que explica por qué el grupo estaba armado hasta los dientes. Además de la droga, se decomisaron cinco armas de fuego, 129 cartuchos de diferentes calibres y tres celulares que serán clave para ver quién más está metido en esta vuelta. Todo el material fue llevado bajo máxima seguridad a la Jefatura de Investigación Antidrogas de la Subzona Esmeraldas, mientras que los implicados se quedaron con las ganas de huir, ya que un juez les dictó prisión preventiva este lunes 2 de febrero para que no se escapen mientras avanza el juicio.
Este operativo no solo le quita una fortuna a las mafias, sino que también pone en evidencia cómo los grupos transnacionales usan nuestros manglares como «bodegas» gigantes. El fiscal del caso no perdió tiempo y, con todas las evidencias sobre la mesa (armas, municiones y los bultos desenterrados), logró que los sospechosos se queden tras las rejas. Por ahora, las investigaciones siguen a mil por hora para descubrir si este cargamento iba para Estados Unidos o Europa, y si hay más «caletas» similares escondidas en la espesa vegetación de la frontera norte. Lo cierto es que, con 25 millones de dólares menos en sus bolsillos, las redes del narcotráfico acaban de recibir un golpe que les va a doler por un buen tiempo.